Saltar al contenido

La duquesa y la Flirzia

Prólogo

floritura

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒUna vez aclarado todo, tal vez quer√°is saber m√°s sobre la flor que sosten√©is entre vuestras manos ‚ÄĒsugiri√≥ con cierto misterio alzando ligeramente una de sus cejas.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒ¬°Por supuesto! ‚ÄĒrespond√≠ inmediatamente volviendo a clavar mis ojos sobre la Flirzia.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒAdelante, preguntad cuanto dese√©is ‚ÄĒme incit√≥, dejando la taza sobre la mesa para acomodarse sobre el respaldo de la butaca.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒLa verdad es que tengo muchas preguntas‚Ķ ‚ÄĒmurmur√© con cierta timidez al ver que yo hab√≠a captado toda su atenci√≥n‚ÄĒ, pero supongo que lo que m√°s me intriga es saber qu√© hac√≠a una detr√°s del sill√≥n ‚ÄĒdije recordando el extra√Īo lugar donde Gl√≠ria la hab√≠a encontrado.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒJa, ja, pens√© que empezar√≠ais con una pregunta m√°s dif√≠cil, pero veo que me equivocaba ‚ÄĒmanifest√≥ sorprendida‚ÄĒ. Esa flor la coloqu√© yo misma cuando os traje al comedor ‚ÄĒconfes√≥‚ÄĒ. Como seguro que pudisteis comprobar al entrar en la sala de hielo, la dulce melod√≠a que producen sus p√©talos es un b√°lsamo para el cuerpo y el alma. De modo que dej√© una junto a vos para que os ayudara a recuperaros ‚ÄĒexplic√≥ haci√©ndome recordar la primera vez que o√≠ su hermosa canci√≥n.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒ¬ŅY d√≥nde puedo encontrarlas? ¬ŅCrecen cerca de la biblioteca? ‚ÄĒpregunt√©, ansiosa por hacerme con una para mi cuarto.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒLo cierto es que la Flirzia es la flor del reino y solamente crece aqu√≠, en el coraz√≥n de la ciudad ‚ÄĒcontest√≥ mirando hacia las casas a trav√©s de uno de los ventanales que hab√≠a a nuestro lado.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒEs igual que la que llev√°is siempre con vos, ¬Ņno es cierto? ‚ÄĒdije fij√°ndome en el tocado con la pluma que llevaba sobre su cabeza.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒEfectivamente, aunque me temo que esta es ligeramente diferente a las dem√°s ‚ÄĒpuntualiz√≥ con cierta emoci√≥n mir√°ndome de nuevo.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒ¬ŅPor qu√©? ‚ÄĒpregunt√© sumamente intrigada.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒPorque, aunque en apariencia pudiera parecer id√©ntica a la que ah√≠ ten√©is‚ÄĒdijo quit√°ndose la suya‚ÄĒ, como podr√©is ver, esta tiene engarzado un aro de plata para sujetarse a mi oreja ‚ÄĒme explic√≥ mientras me mostraba la parte trasera del tocado‚ÄĒ y no se marchitar√° jam√°s ‚ÄĒse√Īal√≥, volviendo a colocarse la flor sobre la cabeza.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒEso significa que es‚Ķ inmortal ‚ÄĒmurmur√© fascinada, tratando de contener la emoci√≥n que me produc√≠a saber que pose√≠a aquella rara cualidad‚ÄĒ. Pero ¬Ņpor qu√© solo esa?

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒFue un obsequio de alguien muy especial‚Ķ ‚ÄĒcontest√≥ con nostalgia mirando la Flirzia‚ÄĒ. Recog√≠ su historia en uno de mis cuentos y, como agradecimiento, cre√≥ para m√≠ este maravilloso tocado para que siempre pudiera llevar conmigo mi pluma ‚ÄĒrelat√≥ sonriente recordando ese momento.

      Al descubrir que había un cuento tras aquella anécdota, empecé a sentir mariposas en el estómago y estreché con fuerza el tallo de la flor entre mis dedos.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒYa s√© que es tarde, pero ¬Ņpodr√≠ais contarme su historia ahora? ‚ÄĒpregunt√© ansiosa por escucharlo.

      Como si acabara de pronunciar alguna clase de hechizo, Eyra se sonrió y chasqueó los dedos. De repente, la Flirzia que yo sujetaba se apartó de mis manos y alzándose sobre la pata de Eyra, le empezaron a brotar raíces del tallo.

¬† ¬† ¬† R√°pidamente y como si siguieran un extra√Īo patr√≥n, estas se entrelazaron unas con otras y, en un abrir y cerrar de ojos, crearon sobre la palma de la guardiana un frondoso libro cubierto por toda clase de plantas, flores y semillas.

      En cuanto el tomo estuvo terminado, la Flirzia se iluminó y se quedó flotando por encima de nuestras cabezas armonizando la inesperada velada con su bello canto.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒ¬ŅEst√°is preparados? ‚ÄĒnos pregunt√≥ Eyra, mir√°ndonos uno por uno.

      Glíria, que parecía estar, incluso, más emocionada que yo, asintió repetidas veces y liberó a Drip. Golpeó su bastón una vez en el suelo y transformándose en un mullido plumero, se sentó sobre sus afelpadas plumas para disfrutar del cuento.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒ¬°Por supuesto! ‚ÄĒcontest√© ansiosa observando c√≥mo se estremec√≠an las plantas de la cubierta ante la presencia de Eyra.

¬† ¬† ¬† ‚ÄĒPues all√° vamos ‚ÄĒanunci√≥, rompiendo el sello del libro‚ÄĒ. Este cuento narra el origen de las Flirzias, as√≠ que prestad mucha atenci√≥n. √Črase una vez‚Ķ

floritura

Comprar libro tienda de ZoriaAmazonVolver