LOS VIAJES DE AISLINN
Presentación
¡Por mis escarabajos rellenos de pulgas glaseadas, menos mal que habéis llegado! ¿Cómo que por qué estoy más pálida que un azucarillo? ¡¿Es que no os habéis enterado?! ¡Aislinn acaba de beberse de un trago uno de los frasquitos de tinta tradicional de Eyra y sus patas, pico y palomitas se han transformado en oro! Pero agarraos los machos, porque ese no es el único cambio que ha sufrido la muy pillina. Ahora, no solo es capaz de hablar y entender cualquier lenguaje con el que se cruce, sino que puede teletransportarse al interior de todos los libros que desee, sin importar si pertenecen a este mundo o a otros, y regresar transformada y desdoblada en tantos personajes como haya conocido.

Pero que no cunda el pánico. Eyra y la señora Glíria han encontrado la forma de que regrese a la normalidad después de uno de sus viajes. Tan solo hay que hacer que la verdadera Aislinn, la única con una mancha dorada en forma de manzana bajo la pata izquierda, bese en la frente a sus copias y estas se desvanecerán en el acto. En cuanto la última de ellas haya desaparecido, nuestra traviesa Sprunfi recobrará su aspecto original.
¡¿Cómo que no es para tanto?! Eso lo decís porque no os han nombrado «niñera oficial» de ese trasto escurridizo. De lo contrario, seguro que ahora mismo estaríais encerrados en vuestros libros rogando a los dioses porque esa renacuaja no se vaya de viaje, ¡hum! ¡¿Que no?! ¿Seguro? ¡Ja! Veremos si seguís diciendo lo mismo cuando Aislinn empiece a adentrarse en otros mundos…
Clases de transformaciones
Dicho esto, hasta el momento hemos sido testigos de los siguientes tipos de transformaciones:
- Mitológicas: proceden de historias antiguas versadas en dioses de otros mundos y culturas.
- Cuentiles: en esta ocasión, su origen yace en los cuentos tradicionales de otras realidades. Para distinguirlas de las clásicas, tan solo hay que ver si contienen moralejas.
- Clásicas: se trata de una variedad nutrida directamente de autores de renombre cuya obra ha pasado a la posteridad por su fina prosa.